Landing page o web corporativa: cuál necesita su negocio
Se parecen y no hacen el mismo trabajo. Una explica el negocio entero; la otra existe para que ocurra una sola cosa. Elegir mal cuesta dinero, sobre todo cuando hay publicidad de por medio.
Cuando una empresa decide invertir en su presencia en internet, suele aparecer la misma duda: ¿hace falta una web corporativa, una landing page o las dos? Se parecen —ambas son páginas web, ambas se diseñan y se publican—, pero están hechas para trabajos distintos. Confundirlas es una de las formas más comunes de gastar dinero sin obtener resultados.
Qué es una web corporativa
La web corporativa es la casa del negocio en internet. Es el sitio al que llega alguien que ya ha oído hablar de usted, que ha visto su nombre en una tarjeta, en una recomendación o en Google, y quiere comprobar si merece la pena llamarle.
Por eso tiene que explicar el negocio entero: qué hace, para quién, cómo trabaja y cómo contactar. Suele tener varias secciones o páginas, un menú para moverse entre ellas y una vida larga: se construye para durar años y se va actualizando.
Su trabajo es generar confianza. Una web lenta, que se ve mal en el móvil o que no deja claro a qué se dedica la empresa, hace que esa llamada no llegue a producirse.
Qué es una landing page
Una landing page, o página de aterrizaje, es una sola página con un único objetivo: que el visitante haga una cosa concreta. Pedir un presupuesto, reservar una cita, dejar su teléfono o comprar. Nada más.
Para conseguirlo, quita del medio todo lo que distrae, incluido el menú. No intenta contar la historia de la empresa ni enseñar todos sus servicios: presenta una oferta, explica por qué interesa y pide una acción. Todo lo que no ayuda a que esa acción ocurra, sobra.
Las diferencias, una junto a otra
| Criterio | Web corporativa | Landing page |
|---|---|---|
| Objetivo | Explicar el negocio y generar confianza | Que el visitante haga una acción concreta |
| Navegación | Menú y varias páginas para explorar | Una sola página, sin menú ni desvíos |
| De dónde llega la visita | Búsquedas del nombre de la empresa o de su servicio | Anuncios, correos y campañas |
| Cuánto dura | Es permanente y se actualiza con los años | Lo que dura una campaña, una promoción o un lanzamiento |
| Cómo se mide | Contactos que llegan y visitas desde Google | Un solo número: cuántas visitas hacen lo que se les pide |
| Plazo habitual | Entre dos y cuatro semanas | Entre una y dos semanas |
El error más caro: enviar la publicidad a la portada
Es muy habitual pagar anuncios en Google o en redes sociales y enviar a quien hace clic a la portada de la web. El visitante llega buscando algo concreto —lo que prometía el anuncio— y se encuentra una página general, con un menú lleno de opciones y un mensaje que no es el que le trajo hasta allí. Muchos se van sin hacer nada.
Cada clic de una campaña se paga. Por eso tiene sentido que llegue a una página hecha para esa campaña, con el mismo mensaje del anuncio y una sola acción posible. No es que la web corporativa esté mal hecha: es que no está pensada para ese trabajo.
Cuándo necesita cada una
Una web corporativa, si…
- Su negocio todavía no tiene web, o la que tiene se ha quedado desfasada o no se ve bien en el móvil.
- Sus clientes le buscan por su nombre antes de contratar y necesitan encontrar algo serio.
- Quiere aparecer en Google cuando alguien busca su servicio en su zona.
Una landing page, si…
- Va a invertir en publicidad y quiere que ese presupuesto se traduzca en solicitudes, no solo en visitas.
- Vive de un flujo constante de peticiones de presupuesto, citas o reservas.
- Tiene un lanzamiento, una promoción o un evento con fecha de inicio y de fin.
Lo habitual: las dos, cada una en su sitio
En la mayoría de los casos la respuesta no es elegir una u otra, sino usar cada una para lo que sirve. La web corporativa es la base permanente: la que da confianza y la que Google posiciona con el tiempo. Las landing pages se crean para cada campaña concreta y reciben el tráfico que se paga.
Si no tiene claro qué le conviene, empiece por una sola pregunta:
¿Qué tiene que ocurrir cuando alguien llega a su página?
Si la respuesta es «que conozca la empresa», necesita una web corporativa. Si es «que haga una cosa concreta ahora», necesita una landing page.